Abrió la puerta y consiguió un cuerpo tendido sobre el piso del baño, para su sorpresa se trataba de una jóven desconocida quién en profunda agonía se sumergía en un charco de sangre que llegaba a cubrirle hasta los pies, eran sus venas, quienes ya desgastadas pedían clemencia. Eso significó un severo escándalo para los ojos de Pedro, quien sin ninguna reacción yacía atónito y con la vista inmóvil en el cuchillo.
No podía hacer nada y es que ya el cuerpo perdía color y a su vez se reducían los pálpitos, que ya eran casi inexistentes. Ahí fue cuando impactado y producto de su cobardía se le ocurrió la peculiar idea de pensar que si buscaba ayuda podía terminar entre los sospechosos, incluso lo podrían encarcelar, situación que no le convencía o que quizás alguien la había puesto allí con la intención de incriminar al primer testigo o que tal vez, simplemente tal vez todo esto se trataba de una conspiración en su contra. A la final él era una persona importante. Contando con que las únicas veces que Pedro había tenido contacto visual directo con un muerto había sido en el cine, podría explicar la paranoia y la desesperación que se apoderó de él terminando así, aquella suprema agonía con el impacto de el moribundo en el asfalto, que acabaría con otro fallecido en las calles traseras de aquel hotel.
martes, 6 de diciembre de 2011
Descubrimiento de Santa Claus.
Entre recuerdos Michela me contó que al igual que a mí y muchos niños del mundo, sus amigos le dijeron asegurándole que Santa Claus realmente no existía, entre dudas le preguntó a su madre, quien sin vacilo alguno se negó en contarle, así que con intriga en la medianoche colocó su alarma pasara sorprender a Santa, pero encontró a su tío disfrazado poniendo los presentes.
Mi primer recuerdo.
A ciencia cierta no podría decir si rondaba los 4, 5 o quizás 6 años, lo que sí recuerdo con claridad, era ese árbol de mango ubicado a las afueras de aquella residencia llamada La Portada. Me encontraba en una tarde cálida con sabor al inaventurado mango del exterior. La odisea fue iniciada por i hermano y mi prima quienes subieron al árbol dejándome abajo por no tener edad para subir. Allí la terquedad se apoderó de mí, como lo hace con cualquier niño y fue cuando traté de subir, pero resbalé y me raspé con unas cabillas que yacían junto a aquel frutal.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Poemas Haikus.
Anoche tuve un sueño
entre alucinaciones
entre alucinaciones
viví por la eternidad.
llegamos a entender
que no entendíamos nada.
Oscura neblina,
soledad eterna
que termina en tí.
Divina felicidad,
hoy he encontrado,
entre tanta adversidad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


